En un seguro de hogar, el continente se refiere a la estructura física de la vivienda: muros, techos, pisos, instalaciones eléctricas y sanitarias.
El contenido, en cambio, abarca los bienes dentro del inmueble, como muebles, electrodomésticos, ropa, tecnología y objetos personales.
Al contratar, puedes asegurar ambos o solo uno de ellos, especialmente si vives en arriendo.