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Las exclusiones más comunes en seguros de hogar que debes tener en cuenta

¿Sabes qué cubre realmente tu póliza de hogar? Muchas familias descubren las exclusiones sólo cuando ocurre un siniestro. Te explicamos coberturas clave y lo que no incluyen para evitar sorpresas.

Los seguros de hogar protegen tu patrimonio contra imprevistos como incendios, robos o daños por agua, pero no son «todo incluido».

Por eso no basta con tener una póliza firmada: lo realmente importante es saber exactamente qué cubre y qué no cubre tu seguro.

Muchos propietarios descubren en el peor momento que sus daños no están cubiertos por exclusiones, falta de declaración o detalles mal entendidos en la letra chica.

Ya sea que vivas en tu propiedad, sea tu segunda vivienda o simplemente estés evaluando contratar un seguro por primera vez, necesitas comprender las coberturas esenciales que toda póliza debe incluir, así como las exclusiones más comunes que podrían dejarte sin compensación en caso de siniestro.

Exclusiones comunes que debes revisar en tu póliza

Ahora viene la parte más crítica. Estas son las exclusiones más comunes en los seguros de hogar. Si alguna de estas situaciones ocurre y no está cubierta, podrías quedarte sin compensación.

1. Daños por mala mantención

Si una filtración ocurre por cañerías corroídas o techos mal cuidados, la aseguradora puede considerar que hubo negligencia del asegurado y rechazar el pago.

La prevención es clave: mantén registros de mantención y revisión.

2. Viviendas desocupadas por largo tiempo

Muchas aseguradoras excluyen siniestros en casas deshabitadas por más de 30 o 60 días consecutivos.

Si tienes una segunda vivienda o una casa vacacional, debes avisar a la aseguradora o declarar su uso y contratar una póliza especial.

3. Robo sin signos de fuerza

Si te roban, pero no hay signos visibles de entrada forzada, muchas pólizas no cubrirán el siniestro.

Por ejemplo, si un invitado se lleva algo o si olvidaste cerrar una puerta, la aseguradora podría no responder.

4. Daños por fenómenos naturales extremos no especificados

Terremotos, aluviones, tornados u otros eventos naturales muchas veces no están cubiertos a menos que contrates un adicional para desastres naturales.

Revisa esto si vives en zonas de riesgo como el norte o la precordillera.

5. Uso comercial del inmueble

Si estás arrendando tu propiedad, tienes una oficina en casa o realizas actividades comerciales sin declararlo, la aseguradora puede invalidar tu póliza.

Existen seguros específicos para este tipo de uso. No mientas: es mejor pagar un poco más que perder todo.

6. Daños preexistentes o anteriores a la contratación

Todo daño visible o detectado antes de firmar la póliza no será cubierto. Incluso si se agrava después. Es importante realizar un inventario fotográfico y una inspección previa cuando contratas el seguro.

Contratar un seguro de hogar en Chile no es un gasto innecesario, es una inversión en tranquilidad. Pero para que realmente funcione cuando lo necesitas, debes conocer tanto lo que cubre como lo que no.

Revisa tu póliza, ajusta las coberturas según tu estilo de vida y evita sorpresas desagradables en caso de siniestro.

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