Para viajar al extranjero con enfermedades preexistentes deberás contratar un seguro de asistencia al viajero específico o un plan de viaje con cobertura adicional para preexistencias, no un seguro de viaje básico.
Este seguro puede cubrir emergencias médicas relacionadas con la enfermedad preexistente, como agudizaciones o complicaciones, y en algunos casos, la repatriación sanitaria.