La cobertura se mantiene hasta la edad o fecha indicada en las condiciones particulares. La edad máxima para contratar y la edad máxima de permanencia pueden ser diferentes.
Los seguros temporales protegen durante un plazo definido, como 5, 10 o 20 años. Los seguros de vida entera contemplan cobertura hasta el fallecimiento del asegurado, conforme a las condiciones del contrato. También existen pólizas renovables que revisan periódicamente la prima, la edad y los requisitos de asegurabilidad.
La cobertura puede finalizar por alguna de estas causas:
La póliza debe indicar su duración, las condiciones de renovación, los efectos del impago y las reglas para poner término al seguro.