Un trabajador debería comenzar por confirmar si efectivamente está incorporado como asegurado y cuál es su cobertura individual.
La CMF establece que, en seguros colectivos, la compañía debe entregar a los asegurados, a través del tomador, una copia de la póliza o al menos un certificado que acredite la cobertura.
Entre los antecedentes más importantes conviene revisar:
Este último punto es especialmente importante porque algunos seguros colectivos mantienen la cobertura mientras exista el vínculo que permitió incorporar a la persona al grupo asegurado.
Desde la AACH se recomienda que el trabajador revise la póliza, su certificado individual, la nómina de asegurados, la vigencia, las exclusiones y el capital que le corresponde, evitando asumir que está cubierto únicamente porque su empresa cuenta con un seguro colectivo.