La edad máxima varía según la compañía, el tipo de seguro y las condiciones de la póliza, por lo que no existe un límite único aplicable a todos los seguros de vida.
Cada producto debe señalar dos edades relevantes:
Una póliza podría permitir la contratación de adultos mayores hasta los 60, 65 o 70 años y mantener la protección. Estas cifras corresponden a ejemplos frecuentes y deben confirmarse en cada oferta.
La aseguradora también puede solicitar una declaración de salud, antecedentes médicos u otros requisitos de asegurabilidad. La edad, el estado de salud, las coberturas y el capital asegurado pueden influir en el valor de la prima y en la aceptación de la solicitud. La Asociación de Aseguradores de Chile recomienda revisar expresamente el inicio y fin de la cobertura antes de firmar.