Puede ser conveniente cuando la familia busca ampliar la protección que entrega el seguro escolar legal, por ejemplo, mediante coberturas o prestaciones privadas contempladas específicamente en una póliza.
El seguro escolar protege a estudiantes frente a accidentes ocurridos dentro del establecimiento, durante actividades relacionadas con sus estudios o prácticas profesionales y en el trayecto directo de ida o regreso. Su cobertura incluye atención médica, quirúrgica y dental, hospitalización, medicamentos, rehabilitación y determinados gastos de traslado dentro de la red pública correspondiente.
Pero un seguro privado puede tener una estructura diferente según las condiciones establecidas en la póliza. Por eso, antes de contratar una protección adicional, conviene comparar qué accidentes cubre, dónde puede atenderse el estudiante, qué gastos se reembolsan, cuáles son los topes y qué beneficios ya existen a través del seguro escolar.
La AACH señala que en Chile existen coberturas privadas orientadas a estudiantes, colegios y familias que pueden incluir protección frente a accidentes, urgencias, consultas médicas u hospitalizaciones. Estas alternativas pueden funcionar como una protección adicional, de acuerdo con las condiciones contratadas.