Son conceptos diferentes. La cotización de salud forma parte del sistema previsional obligatorio, mientras que el seguro complementario corresponde a una protección adicional contratada voluntariamente.
En Chile, la cotización obligatoria de salud corresponde al 7% de la remuneración o renta imponible, dentro de los límites legales, y permite financiar la afiliación a Fonasa o a una Isapre.
Un seguro complementario de salud funciona sobre esa cobertura previsional. Puede reembolsar determinados copagos o gastos médicos de acuerdo con las prestaciones cubiertas, porcentajes de reembolso, deducibles, topes y exclusiones establecidos en la póliza.
El gremio explica que el seguro complementario está diseñado precisamente para complementar la cobertura del plan obligatorio de Fonasa o Isapre y financiar, total o parcialmente según la póliza, gastos que permanecen a cargo del asegurado.